[Transtextual] Por un feminismo incluyente

Transtextual

Por un feminismo incluyente

Bloque ROSA

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voces@impetumexico.org

¿Cómo pensar los feminismos y desde dónde? ¿Qué cuerpos, qué pieles, qué colores? ¿Quiénes son lxs sujetxs legítimos y quiénes lxs legitiman? ¿Quién es la voz adecuada para hablar, cuáles deben de omitirse, callar, seguir guardando un eterno silencio? ¿Es momento todavía de caparazón, trinchera, de la muralla infinita o de expansión, alas, ventanas abiertas? Los movimientos tienen sus olas y sus propios procesos, hay momentos en los que necesitan recluirse y fortalecerse; en otros, expandirse y abrirse.

Pensamos que es momento de lo segundo, de expandir el pensamiento, la práctica, la filosfía feminista hacia otrxs sujetxs. Mujer (podríamos empezar por preguntarnos qué es ser mujer, cómo se construye, quiénes habitan un cuerpo mujer) no es la única corporalidad que acciona, necesita y pide de él, también los putos, lxs trans, lxs intersexuales, los hombres heterodisidentes, etcétera.

No es momento de cerrar los ojos, de negar que hay otras construcciones genéricas; que van más allá de los siempre reiterativos binomios hombre/mujer, vagina/pene masculino/femino. No podemos hacerles caso omiso, ignorar su presencia, pretender que no existen. Estan aquí, codo a codo, mirándonos a los ojos, haciendo señas, transitando por el mundo, violentadxs, agredidxs, con insultos que han rasgado su piel y fobias que todavía dejan heridas.

Debemos hermanarnos con ellxs, nuestras cicatrices comparten los mismos cuchillos. No sólo a las corporalidades sexo/género diversas, también las etarias, las raciales, las de clase. Somos mapas donde muchas líneas confluyen, generando redes complejas, marañas de transversalidades, opresiones y privilegios. Todos estos zurcos conviven en un solo espacio; nuestros cuerpos. Por lo que mujer/ hombre por sí son sólo una de las tantas rutas que se puede o no recorrer. Invitamos a no ver sólo una línea, ya que se corre el riesgo de no ver el mapa completo, no ver hacia dónde dirigir verdaderamente el objetivo.

El sujetx políticx del feminismo siempre ha estado en una constante pugna. Primero se enunciaba como blanca heterosexual y burguesa, posteriormente se señaló que esto no era suficiente que había otras pieles, otras sexualidades y otras clases. Hoy apelamos a aquellas identidades que en un pasado no estuvieron reconocidas por la hegemonía feminista.

Llámamos a su memoria. Invocamos a Sojouner Truth y su famosa pregunta ¿Acaso yo no soy mujer? donde cuestionaba la blanquitud que legitimaba al feminismo. A Wittig con su mordaz frase “las lesbianas no son mujeres”, donde derriba la heterosexualidad como único lugar de enunciación feminista, cuestiona que mujer es un constructo de esta. Invitamos de nuevo a ampliar el sujetx políticx desde el cuál se enuncia. Mujer ya no nos es una identidad suficiente, en solitario, sin todos los demás caminos borra la complejidad de nuestras corporalidades, desaparece también a las otras identidades que deberían de participar del feminismo.

Hay que ser cuidadosxs en querer desaparecer todo o pretender que deshacernos del género es algo fácil. Socialmente nuestros cuerpos, maneras e identidades siguen siendo causas de opresión. Nuestras identidades son lugares de enunciación política. Borrarlas de tajo nos quitaría una posible arma de defensa, pero hay que tener cuidado, ser hábiles en cómo usamos nuestra armas/ identidades, conocer cuál es el enemigo para saber si usar un arco, un escudo, espada o pístola.

Cada arma/identidad trae consigo una historia, un pasado, una estrategia propia, que dependiendo de la situación nos favorecen o nos ponen en desventaja. Ejemplo: la identidad homosexual me sirve para reclamar toda una serie de derechos, ganados e históricos, también apela a una historia de la patologización. Ampliar el sujetx políticx del feminismo es además ampliar nuestras armas, nuestra historia y nuestra estrategias.

De ahí surge nuestra fuerza, de señalar las contradicciones de esta sociedad que habla de libertades, derechos humanos y bienestar, pero da un trato miserable a quienes rompen ideales elitistas y heterocentristas. Esta sociedad que invisibiliza a lxs sujetxs periféricxs, que no existen en las noticias, la televisión, la prensa escrita, la publicidad, las políticas públicas, los servicios; y que parte del feminismo contribuye a la invisibilización de lxs sujetxs periféricxs, al enunciar una única categoria como légitma de habla.

Mientras las sociedades caminan hacia la deshumanización y la devastación ambiental, nosotrxs organizamos nuevas formas de convivir, amar, sentir, pensar, consumir, compartir, luchar.

¿Hacia dónde vas tú?

La información y opinión expresadas en esta columna es responsabilidad del colectivo autor.

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