[OPINIÓN] Del Mayo Español y la revolución intinerante


Por un futuro digno, solidario y sostenible

Por una sociedad justa, libre e igualitaria

Y sobre todo por sentido común…

¡exigimos democracia real ya!

*Héctor Gutiérrez Magaña

La potencia de esta frase, entre muchas otras que nos deja el ahora consagrado 15 de Mayo en España, guarda la esperanza de millones de ciudadanos en el mundo por conseguir un mundo más justo, una realidad accesible a sus manos y un futuro capaz de ser construido en torno a proyectos de vida elegidos y no impuestos.

El Estado español es el ejemplo de lo que el sistema mundial ha generado, la inexistencia de un futuro estable y el peligro de eliminar los sueños para las generaciones venideras, en España el movimiento de los indignados es una ventana para descubrir el momento de transformación que potencialmente se vive en todo el mundo, bien podríamos situarnos históricamente en un momento tan importante como las revoluciones que promovieron durante los años 60 muchos movimientos estudiantiles y juveniles.

El 16 de abril, en este portal de noticias se publicó una nota donde se informaba que el portal Español ¡Democracia Real YA! convocaba a una protesta multitudinaria para el día 15 de marzo, “los organizadores buscan que sea el `el evento más multitudinario del Facebook de habla hispana´ ”, y es que desde el año pasado, el malestar comenzaba a crecer y hacerse presente en la sociedad española, principalmente en las y los jóvenes, sector que alcanzó una cifra de desocupación del 43%, siendo más alta que en Egipto o Túnez, donde también explotaron protestas que comenzaron a cocinarse a través de diferentes convocatorias en redes sociales virtuales y físicas.

Así una movilización que venía preparándose y anunciándose desde hace más de un mes, de pronto detonó la solidaridad de cientos y miles de personas no solo en España si no en todo el mundo, la actuación como siempre represora y sin visión del gobierno, esta vez provocó que la indignación y el malestar se tornaran en organización, en exigencia; en una réplica del YA BASTA que cimbró al mundo en los noventa cuando el EZLN salió a la luz, que se replicó en Seattle, que se organiza en el Foro Social Mundial, que se construye en el Movimiento Sin Tierra en Brasil, que se vive en las comunidades autónomas de México, en las asambleas ciudadanas de Argentina, en los grupos altermundistas de Europa, entre muchas otras esperanzas en las latitudes del globo.

Con una ligera, pero importante diferencia de lo que ya se llama las revoluciones en Egipto y Medio Oriente, en España se ha apuntado directamente contra un enemigo más grande y poderoso que el gobierno: “Pero, ¿aquí quien manda? Los mercados tienen mucha más fuerza que el Estado español”, “Queremos una sociedad nueva que dé prioridad a la vida por encima de los intereses económicos y políticos. Abogamos por un cambio en la sociedad y en la conciencia social`, señala un manifiesto aprobado en una asamblea.”

En las calles se protesta contra la falta de empleos, contra la precarización del mismo, contra el desmantelamiento de los servicios públicos de salud y seguridad social, pero también contra un Estado que independientemente del gobierno que haya estado en el poder, sea de derecha o izquierda, ha seguido los mismos caminos dictados por el capitalismo mundial, y ha despreciado a sus ciudadanos, favoreciendo grandes empresarios, como la industria inmobiliaria, la cual ha hecho jugosas ganancias con complejos habitacionales desocupados, cuando muchos jóvenes españoles no salen de su casa paterna o materna al no contar con la certeza suficiente para adquirir su propia vivienda.

Esto es una ventana a una revolución mundial en potencia que viene de tiempo atrás, organizándose en lo local, en lo nacional, articulando y solidarizándose en lo global, vivimos en tiempos de una compleja organización del mundo, y no podemos esperar que los grandes cambios se organicen como antes se pretendía, es probable que si las acciones se siguen potencializando en todo el globo, en un futuro el 15-M sea parte de un caleidoscopio como lo fue el Mayo Francés en el rompecabezas del 68, España se replicó en Holanda, en Berlín, en México, en Argentina, pero a su vez España fue la réplica de Grecia, de Egipto, de Latinoamérica.

El año pasado se dieron grandes movilizaciones en el país Vasco como la huelga general, y anteriormente muchos estudiantes y jóvenes salieron a las calles a protestar en contra del plan Bolonia que significó un avance más en la privatización de la educación y el desmantelamiento de una universidad crítica, destapando la hipocresía de la democracia liberal con frases como la que circuló en facebook “pega esto en tu muro si tu gobierno no te deja acampara para defender tus derechos, pero sí para ver el concierto de Justin Bieber”.

Tan solo el año pasado, hubo una oleada de protestas estudiantiles en Italia en defensa de la educación pública y el derecho a un trabajo digno, donde incluso se llegó a colgar una bandera enorme de la torre de Pisa, en Venezuela se realizaron huelgas de hambre exigiendo presupuesto justo para las universidades, en Colombia la represión ha sido la marca de los gobiernos ante la presencia de los estudiantes en las calles, en México el caso es parecido, sólo que las reivindicaciones aquí se enmarcan en protestas contra la violencia sistémica, en Argentina aún continúan las tomas de colegios y facultades exigiendo mejoras edilicias y democratización de la vida en las escuelas, en Francia los enfrentamientos entre policía y estudiantes en las calles fueron parte de varias tapas de periódicos, en Inglaterra también podemos observar grupos de jóvenes y estudiantes en las calles, otros en la universidad acampando y festejando la rebeldía con guitarras y fogatas. En Chile tenemos el mismo caso, desde el 2006 la llamada revolución de los pingüinos sacudió el gobierno de izquierda de Bachelet.

Es muy probable que en pocos días o semanas, la sociedad española desaparezca de los periódicos, la noticia es al igual que las elecciones, un suceso efímero que no puede vender por mucho tiempo, así han desaparecido del mapa de los medios de comunicación los estudiantes Chilenos, Colombianos, Argentinos, Mexicanos, Venezolanos, Italianos, Griegos, y muchos más. Pero no por eso dejan de luchar y organizarse, aun con miles de compañeros por todo el mundo en la cárcel, en los hospitales y en las tumbas, las juventudes actualmente, han tomado ya el relevo que históricamente les corresponde, el desprecio que se ha ejercido contra ellos se comienza a convertir en el potencial de sacudir el mundo, mientras, los discursos oficiales se llenan la boca hablando de terrorismo infiltrado, de partidos de oposición, de rebeldías sin sentido.