Los 7 pecados capitales causan furor entre los jóvenes

Foto de: DJóvenes/Erick Maya

Erick Maya
erick@impetuméxico.org

Personas que no pudieron entrar a las funciones fue una muestra del éxito del ciclo “Los siete pecados capitales”, organizado por Noctambulante, que tuvo una excelente recepción por parte de los cinéfilos, en su gran mayoría jóvenes quienes formaron grandes filas desde temprano. Dada la gran respuesta del público, cada película fue proyectada en tres pantallas colocadas en diferentes puntos del lugar, que lució a reventar.

El ciclo “Los siete pecados capitales” se presentó en el Casino Metropolitano del Centro Histórico. Este evento fue organizado por Noctambulante, un proyecto de jóvenes que buscan llevar productos cinematográficos poco conocidos a diversos puntos de la capital a través de exhibiciones nocturnas que duren hasta la mañana siguiente para crear un ambiente propicio en el que el espectador se desconecte del mundo y aproveche la noche disfrutando de filmes.

Para facilitar el acceso a la cultura por parte de los jóvenes, Noctambulante ofreció un descuento especial para los estudiantes con credencial, además, durante toda la madrugada los asistentes pudieron disfrutar de las tradicionales “chelas”, junto con el servicio de cafetería y de venta de camisetas alusivas al evento.

Las películas tuvieron en común ser de manufactura europea independiente de años atrás, pero tocando temas de actualidad y de interés para los jóvenes como: la drogadicción, la sexualidad, el ciberespacio, entre otros. A pesar de ser un rally fílmico que duró hasta la mañana del sábado, los asistentes, la mayoría metidos en sus sleepings, permanecieron despiertos y atentos hasta la última función.

Próximamente Noctambulante buscará otros puntos de encuentro en la ciudad para seguir realizando este tipo de eventos temáticos, que en tiempos recientes han cobrado especial interés y popularidad en los jóvenes aficionados al cine, además de permitir el acercamiento a la cultura de otros países, así como un buen pretexto para pasar una madrugada de viernes a sábado con los amigos.