Ante la violencia: I. No callarás.

Sexear

Ante la violencia: I. No callarás.

Itzel Eguiluz

@itzelEguiluz

A Dalila*

 

 

Hace unas semanas estaba en un Starbucks de Madrid donde suelo trabajar, cuando una ventana parpadeante apareció en la pantalla. Leí:

“¿Sabías que murió Dalila?”

No, no lo sabía.

Dalila fue compañera de la maestría en el Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP), fue nutrióloga y dietista en el sistema de salud, era madre, fue pareja y esposa, fue hija. Dalila fue.

Dalila no era mi amiga, no diré lo que no es. Nunca me ha gustado hablar bien de quien ya no está sólo por el hecho de ser sensible ante una situación como la muerte. Ella era amiga, muy buena amiga, de mis amigos. A través de ellos la conocí mucho más de lo que la conocí personalmente, a pesar de haber pasado horas y horas de clase a su lado. Éramos muy distintas o tal vez no tanto…

Cuando leí aquel mensaje la imaginé como la última vez que recuerdo haberla visto: hace unos tres años subiendo delante de mí por las escaleras del INSP; nos saludamos, cruzamos algunas pocas palabras y se fue… Usaba unos jeans y una camiseta, diría que de algún tono de rosa.

Dalila no sólo murió, Dalila fue asesinada.

Ella, como muchas otras mujeres, sufría de constante violencia por parte de su pareja. Ella, Dalila, tenía una carrera, una maestría, un trabajo, un hijo, tenía una gran familia, un cercano círculo de amigos y personas que la querían, contaba con información, con medios económicos, con amor.

Ellas no sólo mueren, ellas son asesinadas.

En México y en el mundo existen leyes firmadas (Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia), tratados ratificados (Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer), días internacionales (25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) y cientos de campañas de comunicación (From enchantment to down http://www.thomasczarnecki.com/from-enchantment-to-down.html) realizados para subsanar el problema visto como hecho social. Hecho que es un problema de salud pública.

Las estadísticas de la OMS indican que, dependiendo de cada país, la violencia física o sexual la sufren entre un 15% y un 71% de las mujeres por parte de su pareja. Otros números, como los de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 (ENDIREH) hablan sobre un 54% de mujeres que en el Estado de México sufrían violencia por parte de sus parejas; Jalisco y Colima le seguían de cerca.

Morir de amor: hoy no se muere de amor, se muere por creer que la violencia es amor.

¿Violencia de pareja en jóvenes?

En México la ENDIREH muestra que el 23.1% de las mujeres de 15 a 24 años dice haber sufrido violencia emocional por parte de sus parejas. Mientras que la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo 2007 (ENVINOV) se habla de que un 6.8% de los hombres y las mujeres reporta haber sufrido violencia física por parte de su pareja actual.

El 39.4% de los jóvenes ha sufrido violencia emocional; un 42.7% de los hombres reporta este último dato. Sí, también los hombres sufren violencia por parte de sus parejas. La violencia es universal. Los programas para prevenir la violencia desde el noviazgo parecen ser, según la OMS, algunas de las estrategias más eficaces.

La violencia de pareja, contra la mujer o de género, no es sólo un problema de salud. La violencia debe de ser pensar en que Dalila no se convierta en un dato más, en parte de una estadística. Es pensar que cada una de las mujeres que han sido asesinadas por su pareja tuvo un nombre, una historia, una vida, una familia y amigos que las piensan.

Las mujeres que hoy sufren violencia, que perdonan; las mujeres que hoy son golpeadas, que mienten al respecto para que otros “no se den cuenta”; las mujeres que son violadas por hombres a los que “aman”, que solamente dejan correr chorros de agua por sus cuerpos; las mujeres que se alejan de quien las daña, pero que al pasar los meses vuelven a ellos por un gesto amable; las mujeres que hoy ya no pueden ser…; esas mujeres, me atrevo a decir, no quisieran que las que hoy son, dejaran de ser.

El silencio mata [1]

…y pensar que él va a cambiar, también.

La violencia SIEMPRE tiene importancia y NUNCA es normal.

Necesitas ayuda, mayor información, no sabes con quien hablar, llama a Vida sin Violencia del Instituto Nacional de las mujeres:
01.800.911.25.11

http://vidasinviolencia.inmujeres.gob.mx/?q=lineasTelefonicas


*Los días 2 y 3 de julio se realizarán una serie de actos en honor a Dalila en el INSP- Cuernavaca. La fecha y agenda finales están aún por aprobarse.

[1] Esta frase ha sido utilizada por diversas campañas de publicidad: la Secretaría de la Mujer de Paraguay, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Amnistía Internacional, la Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República de Perú, entre muchas otras.