[Washa Washeando] Sanguijuelas Sociales (o de obligaciones y derechos)

Washa Washeando

Sanguijuelas Sociales (o de obligaciones y derechos)

D. Mornië Alfaro

@Mornie_Aran

voces@impetumexico.org

En estos últimos días he estado escuchando las noticias sobre los chavos que no pudieron ganar un lugar en la @UNAM_mx ni en el @IPN_mx. Es una verdadera tragedia lo que tienen que sufrir… o no.

La verdad es que estas noticias siempre me hacen pensar en los derechos y obligaciones tanto del gobierno como de nosotros mismos.

Es como el caso de las personas que vienen al Distrito Federal o a sus áreas colindantes con la esperanza de encontrar un lugar donde asentarse. Todos ellos tienen sus sueños de alejarse de los poblados perdidos en alguna zona rural de México y llegar a la capital, donde podrán encontrar mejores oportunidades… o no. La cosa es que terminan haciendo sus casas con lo que pueden en las márgenes de algún río, en algún acantilado o demás áreas peligrosas, pero pues… ¿qué se le hace, no? así es la vida. ¿o qué tal esos encantadores individuos que invaden predios?

De verdad, yo comprendo las aspiraciones que se pueden tener, el derecho que se tiene a un hogar digno… sí, lo entiendo, de verdad que sí, pero mi crítica radica cuando ellos, aún sabiendo que están en un predio irregular (a mi entender que están invadiendo de manera ILEGAL), después de un tiempo sólo se limitan a extender la mano y decir: “Papi Gobierno, dame… Dame servicios de luz, agua, pavimentación”, etcétera ¡ah, pues qué bonito!

O esas personas que se juegan la vida poniendo sus casas en una zona de alto riesgo, igualmente de manera ilegal y que cuando la tragedia ataca, pierden todo, también extienden la mano para pedir a Papi Gobierno.

(OJO: Aquí nada tiene que ver con los compradores de una casa en un lugar así, ahí sí existe una obligación del gobierno de regular a las empresas que construyen irresponsablemente en estos lugares y se tiene derecho a reclamar a las autoridades).

Es lo mismo con aquellos que no lograron entrar a estas casas de estudio (que no es lo mismo que ser rechazados de las mismas). Vuelvo, acepto que el gobierno debe de garantizar una educación de calidad… Sí lo entiendo. Mi oposición descansa en que los postulantes andan por la vida reclamando un lugar ahí, cuando no aprobaron el examen de ingreso… En su completa ignorancia le reclaman al Poli o a la UNAM un lugar, cuando NO APROBARON EL EXAMEN DE INGRESO.

Este tipo de personas son sanguijuelas… sanguijuelas sociales. Y es que olvidaron por completo que así como el gobierno tiene obligación de garantizar el derecho a una vivienda y el derecho a la educación, los ciudadanos también tenemos OBLIGACIONES.

No se vale que si una comunidad es irregular, el gobierno tenga que garantizar los servicios. La capital y sus áreas colindantes ya están a reventar. Hace mucho tiempo un regente del D.F. había previsto esto y nadie le hizo caso, miren, ahora tenemos problemas con la escasez de agua, exceso de tráfico, problemas con la electricidad, entre otros. Todo relacionado con la sobrepoblación a la que está sometida el Valle de México. El gobierno debe de ser responsable y no permitir que más comunidades se asienten y exijan que el gobierno les dé, porque la tierra ya no da para más. Igualmente con los asentamientos irregulares en zonas de alto riesgo. No se trata de que “¡Ay, pobrecitos! Se les cayó su casa que estaba en el filo de la barranca donde ya habíamos dicho que era muy peligroso, vamos a darles una nueva” se trata de decir: “No señores, éste es un asentamiento irregular y, por lo tanto, todos se van de aquí”.

Lo mismo con los chavos que andan de borloteros por no entrar a la UNAM o al Poli. Si no pudieron entrar es porque no aprobaron un examen (y no me digan que es por la pésima educación en México, porque si así fuera, ni una persona podría entrar), es porque no se prepararon, porque no estudiaron, por flojos. Así que no vengan a exigir un lugar que no se ganaron por sus propias fallas.

Uno de los más grandes problemas en México, a mí parecer, son estas sanguijuelas sociales que quieren que Papá Gobierno les dé sin que hagan nada y la cosa no es así. Cuando aprendamos que así como el gobierno tiene la OBLIGACIÓN de respetar y hacer cumplir nuestros derechos, nosotros tenemos también obligaciones, en ese momento, este país va a mejorar. El gobierno no es una alcancía de la que siempre podamos sacar dinero y nunca dar (en sentido figurado, no literal). Debemos todos de trabajar por un México mejor, y eso sólo se logrará cuando los dos lados, ciudadanía y gobierno, comiencen a cumplir con sus obligaciones.

La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor.