[Deporteando] Entre el ejército y los Juegos Olímpicos

Deporteando

Entre el ejército y los Juegos Olímpicos

Foto: enestahora. com. mx

Crystel Rodríguez

@crysrodmon

voces@impetumexico.org

Hace unos días, poco tiempo antes de que comenzaran los Juegos Olímpicos, me enteré de que 11 atletas mexicanos que se encuentran en Londres 2012 son miembros del ejército y la Fuerza Área Mexicana: Marisol Romero, maratón; Horacio Nava y José Leyver Ojeda, caminata 50 kilómetros; Eder Sánchez, caminata 20 kilómetros; Yahel Castillo, trampolín y clavados sincronizados; Oscar Soto, pentatlón moderno; Eduardo Vélez y Juan René Serrano, tiro con arco; Erick Osornio y Janette Alegría, taekwondo en 68 y 49 kilogramos respectivamente; además de Nabor Castillo en judo.

Éste fue para mí un dato muy interesante y además me motivó a pensar en la imagen que actualmente tenemos de esas instituciones y sus integrantes; aunado a lo bueno que sería que tuviéramos muchos deportistas que también pertenecieran a la milicia, les explicaré por qué.

Actualmente los militares están haciéndose cargo de las responsabilidades que en un Estado de Derecho tendrían la policía federal y local, pero como en México esta figura es dudosa y dicha institución es muy poco confiable, el gobierno ha decidido trasladar el tema de la seguridad al ejército, la marina y la fuerza aérea, pues el crimen organizado fue tomado como un tema de seguridad nacional, incluso cuando aún no era tan incontrolable.

Dejando a un lado el tema de si es o no correcto que el ejército y demás instituciones ronden por las calles de México, es preciso destacar lo importante y benéfico que resulta que algunos de sus miembros representen a nuestro país en tan importante evento y sobre todo que combinen su carrera militar con un deporte.

En primer lugar, los miembros de la milicia son personas disciplinadas, lo cual es sumamente importante para destacar en un deporte además de ser individuos que, por lo menos en nuestro país, han perdido un poco de su humanidad y actúan algunas veces con demasiada frialdad y poca conciencia de los derechos humanos o, en su defecto, así los percibimos los demás mexicanos, pues los vemos como todo menos como seres humanos, pues aquellos que han cometido actos violentos o delitos han manchado a estas instituciones.

Ahí es donde los deportes y estas competencias pueden aportar mucho, pues los miembros del ejército mantienen su convivencia con personas no pertenecientes a éste, lo cual no los hace perder su conciencia de la sociedad y de que sirven a ésta y no sólo al jefe militar a cargo; contagian dicho modo de vida a sus compañeros, trabajan en equipo, ocupan sus momentos libres en actividades que les dan mayor salud física y mental sumado a representar doble y orgullosamente a México.

La participación profesional en una disciplina deportiva puede y está causando que, por lo menos, estos 11 atletas y miembros también del ejército mexicano sean vistos como lo que son, personas con aspiraciones y con deseos de superación como muchos otros. Compatriotas que están defendiendo el nombre de nuestro país con armas como el talento y el esfuerzo.

La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autora.