[Sexear] Masturbación con sus doce letras

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Masturbación con sus doce letras

Itzel Eguiluz

Tw: @ItzelEguiluz

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Este fin de semana llegué a México de visita, una de mis primeras escalas fue una boda donde,  platicando sobre el tema de mi tesis -lo cual siempre tiene su encanto- salió a relucir el veto que existe aún en gran parte de la sociedad sobre la masturbación, en especial la femenina.

De inmediato recordé a Betty Dodson, una mujer norteamericana que ha dedicado su vida a enseñar a las mujeres a conocer sus cuerpos. Y es que parece que el tema de conocer nuestros cuerpos es uno de nuestros primeros problemas a abordar cuando queremos pensar en una sexualidad satisfactoria. Ella ha realizado innumerables talleres en donde enseña a las mujeres a conocer su cuerpo y a cómo producirse placer y confiar en ellas mismas al masturbarse. Comenzó su tarea de educación sexual cuando hasta sus 35 años pensaba que tenía una deformación en los labios vaginales, ya que no se había enterado de que eran perfectamente normales.

Resulta que como nadie nos habló en casa, o en la escuela, y hasta la ropa interior es un tabú dentro de muchas familias, pues no podemos esperar que se tenga la confianza en uno mismo para saber si quiera cómo somos. Uno de los primeros ejercicios que proponen tanto Betty Dodson como otros sexólogos, terapeutas y cualquier persona con sentido común, es vernos en un espejo, tomarnos unos minutos de privacidad para conocernos. Conocer los labios, la vulva, la vagina y sobre todo el clítoris. Por cierto, a los hombres les digo que no estaría mal que también se observaran un poco más detenidamente.

A pesar de que la posición de Betty respecto a varios temas puede parecer un poco extrema, creo que es necesaria la participación de gente que esté dispuesta a enseñar a los demás que son libres y que su cuerpo es suyo; a enseñar que para poder tener una vida plena individual o de pareja sexualmente hablando, y no sólo me refiero con ello a un acto sexual en sí, debemos conocernos para sentirnos más seguros, más libres y mucho más confiados en nuestra vida diaria, con menos miedos y menos restricciones.

Cabe destacar que la religión no ha ayudado mucho a lo largo de la historia para que las personas se sientan cómodas consigo mismas. Al contrario, ha realizado prohibiciones y conseguido que sean temas que causan pena, miedo y vergüenza; técnicamente para la iglesia católica la masturbación es pecado.

Sobre la masturbación en específico existen demasiados mitos que no pienso retomar, pero quiero comentar uno que es “las mujeres no se masturban”. Esta concepción de género que viene de la “asexualidad” que se ha creado alrededor de las mujeres por siglos ha influido negativamente en el disfrute de su cuerpo. A pesar de ello, el Informe Hite, famosa encuesta que se realizó a 3,500 mujeres en 1976, ya indicaba que el 82 por ciento de su muestra se masturbaba con regularidad; aunque muchas de ellas dijeron que nunca lo declararían en público. Coinciden estos datos con una encuesta realizada en 2009, en El Salvador, donde se encontró que las mujeres tienen más actitudes negativas hacia la masturbación.

Dicen muchos, y con razón, que cómo vas a poder hablar con tu pareja sobre qué te gusta y qué no, si tú no lo sabes. Por cierto, que en esa boda platicábamos también sobre orgasmos vaginales, algo de lo que Betty Dodson se queja bastante y es que la minoría de las mujeres puede alcanzar un orgasmo vaginalmente, entonces, ¿por qué todo el mundo cree en el orgasmo perfecto que el cine y la televisión se ha esmerado en vender?

Así que, como todo, la masturbación es decisión propia, lo importante es que sepas quién eres, qué te gusta, qué prefieres y sobre todo que sepas que no es nada malo, a menos que como cualquier otra cosa se convierta en una adicción.

Serie recomendada: “Sex and the City” Temporada 1 Capítulo “The turtle and the hare” (con sus pros y contras, claro).

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